Ghana, un país con 28 millones de habitantes en la Costa de Oro de África Occidental, fue famoso por su oro. Hoy día, es uno de los principales proveedores de cacao del mundo y también produce petróleo y diamantes. Sin embargo, incluso en un país con todos estos valiosos productos básicos, quizá nada sea tan precioso, especialmente en las zonas rurales, como el agua salubre: su oro líquido.

Desde 2009, Rotary y USAID, la organización gubernamental que más fondos internacionales ofrece para mitigar la pobreza extrema, apoyan un cambio positivo permanente facilitando el acceso al agua salubre y el saneamiento en países en vías de desarrollo como Ghana. “Hacemos más que suministrar agua salubre y saneamiento.

Propiciamos un cambio permanente por medio de la educación y la incidencia política al enseñarle a la gente cómo utilizar los nuevos recursos y garantizar políticas que preserven estos cambios”, explica Erica Gwynn, gerenta de Rotary International en la alianza RI-USAID.

Para el período 2015-2018, la iniciativa destinó US$ 4 millones a Ghana, Madagascar y Uganda. Rotary dona US$ 2 millones por país.

Se están implementando proyectos en Ghana, donde 91 comunidades tendrán nuevos pozos en 2018 que brindarán una mejor fuente de agua, reducirán las enfermedades y aumentarán la calidad de vida de sus pobladores.

El Proyecto de Ghana también donará 122 letrinas a escuelas y clínicas, con lo que miles de habitantes de zonas rurales tendrán acceso a esas instalaciones.

No obstante, el acceso al agua salubre y el saneamiento es solo parte del proyecto. En colaboración con los rotarios y Global Communities (organización sin fines de lucro que ayuda a USAID a encontrar contratistas locales), se ofrece también una amplia capacitación en higiene y saneamiento. Los rotarios también colaboran con los gobiernos locales y nacionales para abogar por mejores políticas de suministro de agua y saneamiento.